LADO|B|ERLIN
Manuel Sierra Alonso
Contact
Work
Services
Blog
No Result
View All Result
No Result
View All Result
LADO|B|ERLIN
No Result
View All Result

La grasa

Por Griselda Labbate

Ficciones Lado|B|erlin by Ficciones Lado|B|erlin
22/05/2020
Reading Time: 5 mins read
A A

Todas las mañanas transitaba esa cuadra y media. Cada pisada se correspondía con la del día anterior, y la del anterior, y la del anterior. Norita salía de su casa, se apretaba el pañuelo contra su cuello (de lana, si era invierno; de gasa, si era verano), cerraba la puerta (clac) y emprendía su camino hacia la parada de colectivos, con paso firme y decidido. Esa mañana estaba particularmente molesta. Los lunes lo estaba, en general, no porque le importunase comenzar la semana, sino porque hacía ya algún tiempo que estaba obligada a desviar su caminata recta para esquivar botellas vacías y eventualmente vómitos, secuelas de noches de parranda domingueras. Norita juzgaba severamente a las parrandas domingueras. Ascendió al colectivo y la máquina engulló sus monedas. Satisfecha por encontrar disponible su asiento preferido, tensó los labios y su columna. Unos chiquillos subieron al vehículo con guardapolvos desaliñados y sucios. A uno de ellos le faltaban botones. Iban al mismo lugar que ella; de hecho, eran sus alumnos. Los saludó de una manera respetuosa y distante. Le molestaba sobremanera que a su lado se haya sentado la madre, o tutora, no lo sabía; era tan gorda. ¿Cómo alguien tan pobre puede ser tan gordo? Cosas como esa hacían que Norita desconfíe de la pobreza, de las madres y de los tutores.

Llegaron a destino y Norita esperó que desciendan los demás pasajeros; hábilmente se retrasó al hacerlo ella, de forma tal que no se sienta obligada a cruzar palabras con sus conocidos. Llegó a la cocina y preparó su café en una taza que traía de su casa, envuelta en tres servilletas. No se apuró; la mayoría de sus alumnos desayunaba en el comedor y retrasaba por ello su ingreso al aula. Norita los miró por la ventana. Reutilizaban tres veces los saquitos de mate cocido, servidos en tazas de plástico mal lavadas, y comían desesperadamente tortas fritas sobrantes del día anterior. Las habían cocinado en la escuela, contaminando a toda la institución con un denso aroma a aceite quemado, incluyendo su pañuelo, el de gasa, porque ya estaba finalizando noviembre.

Claro que estarían gordos, soñolientos y con la piel seca. Los pequeños alumnos comenzaron a ocupar el aula unos minutos después. Cada vez eran menos, a decir verdad. Valeria la saludó sorpresivamente acercando su mejilla a la suya, y Norita no encontró manera amable de negarse a ese beso pegajoso, seguido por el roce apretado de su mejilla áspera. Sintió un profundo desagrado. Seguía pidiendo la tarea todas las mañanas, aun cuando hacía meses que prácticamente ninguno de sus alumnos la traía resuelta; Norita seguía exigiéndola banco por banco, seguía indignándose con esos cuadernos vacíos, con esas hojas manchadas de mate y con migas, con esos niños sucios y mal atendidos. Parecía regodearse en su propia indignación, ávida de escucharlos decir: – No seño, ayer me mandaron a dormir a las siete después de la leche. – No seño, no sé, no abrí el cuaderno. – No seño, mi mamá se olvidó porque estaba en el trueque. – No seño, no lo hice porque tenía hambre y me dormí. – Norita apretaba los puños dentro de los bolsillos. Hambre. HAMBRE. Ellos, ¿hambre? Si son gordos. Las madres son gordas y fuman. Norita se sentía profundamente ofendida cuando escuchaba esos argumentos, bastante difíciles de retrucar, por otro lado. No sabía enfrentarse gente con tan poca vergüenza. Ella había visto gente pasando hambre de verdad, no en este país, por supuesto, pero conocía la historia de su familia allá, en Polonia, cuando comían papas a la mañana, papas al mediodía y papas a la noche. Valeria le devolvió un ejercicio de matemática, una cuenta mal hecha, en una hoja Gloria arrugada, con un agujero provocado por su forma rabiosa de usar la goma de borrar; además, lucía una considerable transparencia en el centro, donde había apoyado la torta frita. Norita cerró los ojos dramáticamente por unos segundos y tomó la hoja por el ángulo derecho, apenas sosteniéndola con los dedos índice y pulgar. Toda ella olía a colonia florar desde la mañana hasta la noche, y sus manos, aunque algo añejas, conservaban su suavidad y eran agradables a la vista porque sus uñas estaban siempre perfectamente coloreadas. A Valeria le encantaban las manos de Norita. – Esto no se presenta así, amor. No no no no no. – adoptó un tono paternalista y dulcificado. Valeria la miró decepcionada y escondió con vergüenza sus manos renegridas en los bolsillos del delantal. No volvería a hacer el ejercicio. Faltaba poco para el mediodía y tenía mucho sueño.

Sonó el timbre y Norita condujo a los quince niños a la puerta, donde los esperarían sus madres gordas. Caminaba empujando hacia abajo su falda recta, no por pudor como antaño sino para cubrir un agujerito en su media de nailon, pequeño pero creciente, a sabiendas de que algún día ya no lo podría disimular. Se dirigió con paso firme y despidió a sus alumnos uno por uno, dándoles un pequeño empujoncito que enfatizaba cada día un poco más. Ingresó nuevamente al establecimiento mientras presionaba a un mechón de pelo dentro de un invisible. Se encontró intempestivamente con la secretaria de la escuela, a quien intentaba evadir a diario por su charla profusa y su mal aliento.

– Norita – dijo Silvia, siempre apurada, tomándola suave pero contundentemente del brazo. Norita la miró de arriba a abajo. ¿Cuándo fue el maldito momento en el que las maestras empezaron a usar zapatillas? Silvia continuó, agitada.

– Mañana cuidas a los chicos de Rosa, ¿sí? Va a estar en la Carpa. – Norita masticó su rabia.

– ¿Otra vez? – No lo pudo evitar. Ella no solía salirse de control. Mucho menos negarse a cumplir con sus obligaciones, así sea Silvia quien se las pida, con sus raíces canosas de cinco centímetros. Pero realmente, ¿otra vez? Silvia le explicó, como si fuese necesario, que no habían cobrado el sueldo, que no lo cobrarían este mes y que en caso de hacerlo lo harían con bonos de la Provincia. Los discursos sociopolíticos de Silvia y de cualquiera de sus compañeras la hacían flotar en el tedio.

Aceptó a regañadientes y siguió su camino hacia el aula. Se puso crema en las manos violentamente. Se la había comprado tres años atrás a una colega que la ofrecía en un catálogo de cosméticos. Cada día le resultaba más difícil extraer el producto del pomo, pronto tendría que cortarlo con un cuchillo. Olió sus manos y se sintió en paz, le agradaba mucho el perfume de la rosa mosqueta. Recogió sus artículos personales y echó una mirada general al salón. Valeria había dejado su torta frita algo mordida sobre la hoja Gloria, manchada y rota, en la hora de matemática. Norita se paró contra el marco de la puerta y miró hacia atrás con disimulo. Se acercó al pupitre, tomó una de las servilletas arrugadas con la que había cubierto su taza y recogió la torta frita, envolviéndola con cuidado e introduciéndola en el bolsillo de su guardapolvos. Acababa de resolver su almuerzo. Emprendió el regreso a su casa pensando en el puñado de dólares que tenía guardados en el banco. Siempre recurría a ese pensamiento cuando estaba por perder el control. Los extraería sin falta el mes siguiente, tal vez antes de Navidad. Agradeció no haberlos gastado en ese crucero a Aruba que supo gozar de tanta popularidad entre sus compañeras, algunos años atrás. Ahora ellas estaban en la Carpa, pensó con una sonrisa diminuta y cínica. Ascendió al colectivo. Mientras tanto, en su bolsillo, el aceite de la torta frita ya había burlado al papel tissue y comenzaba a filtrarse por la blanca y almidonada tela de su delantal.

 

Griselda Labbate

Griselda Labbate nació en Buenos Aires, Argentina, el 2 de marzo de 1984, aunque actualmente reside en la ciudad de Rosario. Es docente de Historia e historiadora desde hace diez años, ejerciendo en escuelas secundarias y terciarias. Además se dedica a la investigación histórica, especialmente en trabajos interdisciplinarios que cruzan Historia y Literatura. Es escritora amateur, tanto de cuentos infantiles (por uno de ellos ha recibido una Mención Especial en el XII Certamen Anual de Cuento y Poesía Alejandro Vignati en 2019) como de cuentos para adultos. Instagram

 

Sigue Leyendo

Mariana Enríquez - Estoy harta de escribir sobre mujeres - Lado|B|erlin.
Instagram

Mariana Enríquez: “A pesar de lo que escribo, no soy muy mística”

by Manuel Sierra Alonso
19/04/2022
fantasma
Ficción

Fantasma

by Ficciones Lado|B|erlin
19/11/2021
espinas
Ficción

Las espinas del tiempo

by Ficciones Lado|B|erlin
12/11/2021
De ausencias
Ficción

De ausencias

by Ficciones Lado|B|erlin
05/11/2021
dinos
Ficción

Los dinosaurios también lloran

by Ficciones Lado|B|erlin
22/10/2021
jesus nueve
Ficción

Nueve puntos y aparte

by Ficciones Lado|B|erlin
15/10/2021
Legal
Impressum Privacy Policy Cookie Policy Copyright & Legal Notice
Contact
Contact Page hello@ladoberlin.com
Let’s Connect Lado Berlin
This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish.AcceptRechaza Todo Read More
Privacy & Cookies Policy

Privacy Overview

This website uses cookies to improve your experience while you navigate through the website. Out of these, the cookies that are categorized as necessary are stored on your browser as they are essential for the working of basic functionalities of the website. We also use third-party cookies that help us analyze and understand how you use this website. These cookies will be stored in your browser only with your consent. You also have the option to opt-out of these cookies. But opting out of some of these cookies may affect your browsing experience.
Necessary
Always Enabled
Necessary cookies are absolutely essential for the website to function properly. This category only includes cookies that ensures basic functionalities and security features of the website. These cookies do not store any personal information.
Non-necessary
Any cookies that may not be particularly necessary for the website to function and is used specifically to collect user personal data via analytics, ads, other embedded contents are termed as non-necessary cookies. It is mandatory to procure user consent prior to running these cookies on your website.
SAVE & ACCEPT
No Result
View All Result
  • #10683 (no title)
  • | Blogs
    • CREMADECREMA Blog
      • Temporada 1
      • Temporada 2
  • 3rd Latin American Empanadas Weekend
  • Abona Club Lado|B|erlin
  • About
  • Amigos de Lado|B|erlin
  • Api Test
  • Asistencia a Ucrania
  • Carnaval de las Culturas 2019 | Karneval der Kulturen – Latinauta Bühne
  • Cart
  • Checkout
    • Payment Confirmation
    • Transaction Failed
  • Checkout
  • Club | Building and scaling a Berlin-based community and partner ecosystem.
  • Club Lado|B|erlin
    • 2do Torneo de Truco de Berlín
    • 4th Latin American Empanadas Week by Club Lado|B|erlin
      • Opening hours of the Restaurants – Latin American Empanadas Week
    • 5760705774656890
    • 5765686357777290
    • 5770746172655990
    • 5775716871759270
    • 5775716871759280
    • 5th Latin American Empanadas Week by Club Lado|B|erlin
      • 5th Latin American Empanadas Empanadas Week 🥟
    • 6160746178685780
    • 6374615870617560
    • 6574616569685770
    • 6969657592616870
    • 7159577457645890
    • 7163616868576290
    • 7168577861745690
    • 7175707168569260
    • 7461706561767490
    • 7561747471759260
    • 7561747471759260
    • 7565745769569270
    • 7571595965745790
    • 7571767057749260
    • 8261607057707460
    • 8261607057707460
    • 8265777392685770
    • 8265777392745770
    • a-hola-test-hola
    • Asóciate a Club Lado|B|erlin
      • Asóciate a Club Lado|B|erlin
      • Club Lado|B|erlin – Registro Paulina
      • Club Lado|B|erlin – Registro Relachen
    • Asóciate a Club Lado|B|erlin
    • Asóciate a Club Lado|B|erlin
    • Asóciate a Club Lado|B|erlin
    • Asóciate a Club Lado|B|erlin
    • Berlin Latin American Coffee Week by Lado|B|erlin
      • Bonpland | Latin American Coffee Week 2023
      • Cafezinho | Latin American Coffee Week 2023
      • Chili und Paprika | Latin American Coffee Week 2023
      • Cocó Café | Latin American Coffee Week 2023
      • Coffee Contest
      • Macondo | Latin American Coffee Week 2023
      • Map Stores Latin American Coffee Week
      • Matanga | Latin American Coffee Week 2023
      • Mecato | Latin American Coffee Week 2023
      • North Andes | Latin American Coffee Week 2023
      • Tapiocaria | Latin American Coffee Week 2023
      • Tierra Colombiana | Latin American Coffee Week 2023
      • Zwipf Coffee | Latin American Coffee Week 2023
    • Caro Caicedo – Asóciate a Club Lado|B|erlin
    • Chilenos en Berlín – Asóciate a Club Lado|B|erlin
    • Club Lado|B|erlin – |B|lack Friday
    • Club y Luli en Berlin
    • Día de la Empanada – Club Lado|B|erlin Day
      • Día de la Empanada Mapa
    • El Mapa de los Restaurantes y Tiendas Iberoamericanas de Berlín
    • Gastronomía
    • Join Club Lado|B|erlin
    • Lado|B|erlin Klub
    • Laura Otero – Asóciate a Club Lado|B|erlin
    • Mapa de descuentos de Club Lado|B|erlin
    • Pub Quiz en Español
      • Preguntas del Pub Quiz: Edición marzo 29/2023
      • Pub Quiz: Edición marzo 29/2023
    • Pub Quiz Preguntas
    • Salón Berlinés – Asóciate a Club Lado|B|erlin
    • Salón Berlinés – Asóciate a Club Lado|B|erlin
    • Todos los descuentos
    • Torneo de truco de Berlín
    • users
      • 6561828257689270
      • 7660656964597490
      • 8171636558927170
      • 8265767470927080
  • Colabora en Lado|B|erlin
  • Commercial and Growth Strategy
  • Contact
  • Contact
  • COOKIE-HINWEIS / COOKIE-RICHTLINIE
  • COPYRIGHT / LEGAL NOTICE
  • Datenschutzerklärung
  • Datenschutzerklärung (Privacy Policy)
  • El informe Cárdenas/Jones: La justicia sí dobla | Una novela de Manuel Sierra Alonso
  • Empanadas Festival Partnership strategy, sponsorship logic, and audience growth through real-world activation.
  • Entrevistas
  • Eventos Berlín 2024
  • Events
    • Eventos en Berlín
  • Execution Oversight
  • Ficciones
  • Germany Market Entry Strategy
  • Guías
    • Cómo acceder a un crédito privado en Alemania y en español
    • Cómo conseguir trabajo en Berlín
    • Cómo conseguir un piso o un cuarto en Berlín y Alemania
    • Cómo hacer el anmeldung
    • Dónde conseguir trabajo en Berlín
    • Lado|B|erlin jobs
  • IMPRESSUM
  • Inscripciones
  • Instagram: @ladoberlinmagazine
  • Job Dashboard
  • Jobs
  • Lado Berlin in English
  • Lado Berlin: Marketing Strategy Consultancy for the German Market
  • Lado Berlin: Marketing Strategy Consultancy for the German Market
  • Lado Berlin: Work, Case Studies, My Method
  • Lado|B|erlin: periodismo en español de Berlín al mundo
  • Latin American Stores Map
  • Log In
  • Magazine
  • Membership Account
    • Membership Billing
    • Membership Cancel
    • Membership Checkout
    • Membership Confirmation
    • Membership Invoice
    • Membership Levels
    • Your Profile
  • mobile
  • My account
  • My Account
  • My Invoices
  • My Method
  • My Subscriptions
  • Newsletter
  • Newsletter
  • Order Completed
  • PodCasts
    • PodCasts
  • Prácticas Universitarias
  • Privacy Policy
  • Pub Quiz | Noche de Trivia
  • Pub Quiz Ganadores Agosto
  • Pub Quiz Ganadores Noviembre:
  • Publica un trabajo
  • Publicitar en Lado|B|erlin
  • Radio Labici
  • Registration
  • RESTAURANT SaaS GERMANY PILOT (Confidential, anonymized)
  • Shop
  • Strategic Advisory
  • Suscríbite a Club Lado|B|erlin
  • Suscribite: Noticias de Berlín en Español
  • Taller de Escritura de Lado|B|erlin por Manuel Sierra Alonso
  • Terms and Conditions
  • The complete guide of the Latin American Restaurants in Berlin
  • Tickets Checkout
  • Todo sobre el festival de poesía de Berlín | Poesiefestival Berlin
  • Topografías de lo venidero
  • Trabajo en Berlín
  • Equipo de Lado|B|erlin
  • Contacto

LADO|B|ERLIN © 2016